Terapeuta Corporal y Gestalt

María Cosín

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Nunca creí poder llegar a sentir y a decir lo que voy a contar

Mi nombre es María Jesús Cosín Morro y nací en Palma de Mallorca en 1974. Soy Terapeuta Corporal y Terapeuta Gestalt.

Mi trayectoria profesional ha sido muy diversa, pero la vida me ha llevado a estar siempre rodeada de mucha gente. Para mí es fácil y nutritivo: diferentes personas, diferentes ambientes, que siempre me han aportado lo que he necesitado en cada momento para ir creciendo y transformándome, des-construyendo-me y volviéndome a construir para llegar al punto en el que me encuentro ahora.

Me formé en diferentes técnicas manuales como Reflexología Podal, Masaje Terapéutico, Masaje Holístico, Terapia Vibracional con Cuencos Tibetanos, Terapia Gestalt y actualmente estoy terminando un Master en Mindfulness y un Postgrado en Terapia Corporal.

Mi virtud y lo que ha sido durante muchos años mi cruz, se han convertido ahora en el motor de mi vida y en la manera en la que he decidido desarrollar la que siento que es mi misión de vida.

Mi historia ha estado llena de altibajos en relación con mi cuerpo. Obesidad infantil, un bullying no gestionado ni tan siquiera reconocido, una juventud marcada por una desconexión total con mi necesidad, sometimientos a diferentes tratamientos y dietas, no desde el enfoque saludable, sino como castigo y restricción, lo que me llevó a desarrollar un trastorno de alimentación.

La relación que tengo ahora con mi cuerpo y con mi vida, va mas allá de lo que yo me podía imaginar. A través de mi cuerpo tomo decisiones, a través de mi cuerpo he aprendido a respetarme, a través de mi cuerpo sé lo que me conviene y desde ahí decido hacerlo o no, y si no lo hago tomo la consciencia del para qué y respeto que aún no esté preparada. He decidido darle a mi cuerpo el lugar que se merece.

La línea de trabajo que sigo es a través del cuerpo, somos un todo y no es viable seccionarnos a la hora de sentir y vivir.

Toda la información, herramientas y técnicas que he ido recopilando a lo largo de los años, recibidas de las diversas formaciones realizadas, me dan esa parte práctica y con recursos.

Pero el otro 50 por ciento se basa en el escuchar, observar y en estar a la disposición de la persona y el momento, confiar en que la persona está dotada de recursos suficientes para poder transitar , aceptar o localizar cuál es su punto ciego en aquel momento y lo que la ha llevado a empezar esa búsqueda.

A veces podemos tener esos puntos muy definidos y otras veces necesitamos que nos ayuden a verlos, y todo está perfecto, pero los recursos solamente los tenemos nosotros mismos. Así que me considero una herramienta más.

Mi nombre es María Jesús Cosín Morro y nací en Palma de Mallorca en 1974. Soy Terapeuta Corporal y Terapeuta Gestalt.

Mi trayectoria profesional ha sido muy diversa, pero la vida me ha llevado a estar siempre rodeada de mucha gente. Para mí es fácil y nutritivo: diferentes personas, diferentes ambientes, que siempre me han aportado lo que he necesitado en cada momento para ir creciendo y transformándome, des-construyendo-me y volviéndome a construir para llegar al punto en el que me encuentro ahora.

Me formé en diferentes técnicas manuales como Reflexología Podal, Masaje Terapéutico, Masaje Holístico, Terapia Vibracional con Cuencos Tibetanos, Terapia Gestalt y actualmente estoy terminando un Master en Mindfulness y un Postgrado en Terapia Corporal.

Mi virtud y lo que ha sido durante muchos años mi cruz, se han convertido ahora en el motor de mi vida y en la manera en la que he decidido desarrollar la que siento que es mi misión de vida.

Mi historia ha estado llena de altibajos en relación con mi cuerpo. Obesidad infantil, un bullying no gestionado ni tan siquiera reconocido, una juventud marcada por una desconexión total con mi necesidad, sometimientos a diferentes tratamientos y dietas, no desde el enfoque saludable, sino como castigo y restricción, lo que me llevó a desarrollar un trastorno de alimentación.

La relación que tengo ahora con mi cuerpo y con mi vida, va mas allá de lo que yo me podía imaginar. A través de mi cuerpo tomo decisiones, a través de mi cuerpo he aprendido a respetarme, a través de mi cuerpo sé lo que me conviene y desde ahí decido hacerlo o no, y si no lo hago tomo la consciencia del para qué y respeto que aún no esté preparada. He decidido darle a mi cuerpo el lugar que se merece.

La línea de trabajo que sigo es a través del cuerpo, somos un todo y no es viable seccionarnos a la hora de sentir y vivir.

Toda la información, herramientas y técnicas que he ido recopilando a lo largo de los años, recibidas de las diversas formaciones realizadas, me dan esa parte práctica y con recursos.

Pero el otro 50 por ciento se basa en el escuchar, observar y en estar a la disposición de la persona y el momento, confiar en que la persona está dotada de recursos suficientes para poder transitar , aceptar o localizar cuál es su punto ciego en aquel momento y lo que la ha llevado a empezar esa búsqueda.

A veces podemos tener esos puntos muy definidos y otras veces necesitamos que nos ayuden a verlos, y todo está perfecto, pero los recursos solamente los tenemos nosotros mismos. Así que me considero una herramienta más.